fue una cantautora, pintora, escultora, bordadora y ceramista chilena, considerada una de lasfolcloristasmás importantes deAméricay fundadora de lamúsica popularde su país. Era miembro de la prolíficafamilia Parra.
El aporte de Violeta Parra al quehacer artístico y musical chileno se considera de gran valor y trascendencia. Su trabajo sirvió de inspiración a muchos artistas posteriores, quienes continuaron con su tarea de rescate de la música del campo chileno y las manifestaciones constituyentes del folclore de Chile y de América Latina. Sus canciones han sido versionadas por gran cantidad de artistas, tanto chilenos como extranjeros.
Un moái (del rapanuimoai, "escultura") es una estatua de piedra monolítica que solo se encuentra en la Isla de Pascua o Rapa Nui, perteneciente a la Región de Valparaíso, Chile. Los moáis son el principal atractivo turístico de la Isla de Pascua, cuyos habitantes viven del turismo, pesca y agricultura.
Descripción e historia
Los más de 900 moái conocidos tallados por los antiguos rapa nui están distribuidos por toda la isla. La mayoría de ellos fueron labrados en toba del cono volcánicoRano Raraku, donde quedan más de 400 moái en diferentes fases de construcción. Todo indica que la cantera fue abandonada repentinamente y quedaron estatuas a medio labrar en la roca. Prácticamente todos los moái terminados, originalmente situados sobre una plataforma, llamada "ahu" en idioma rapa nui, fueron posteriormente derribados por los isleños nativos en el período siguiente al cese de la construcción, en el siglo XV. Desde1956 unos pocos de ellos han sido restaurados.
En un principio, estas estatuas gigantes llevaban también unos copetes o moños de piedra roja de más de 10 toneladas llamados pukao, que se extraían del cráter de Puna Pau, a veces muy lejos de las estatuas. Además, después debían elevarse hasta la debida altura para colocarlos sobre las cabezas.1
Con la restauración del Ahu Nau-nau en la playa de Anakena en 1978, se descubrió que, en las cavidades oculares, solían colocarse placas de coral a modo de ojos. Éstas fueron retiradas, destruidas, enterradas o arrojadas al mar, en donde también se han encontrado. Esto concuerda con la teoría de que los mismos pobladores los derribaron, quizás durante guerras tribales.
Los primeros navegantes europeos que, a comienzos del siglo XVIII, llegaron a la Isla de Pascua no podían creer lo que estaban viendo. En esa pequeña área de tierra, descubrieron cientos de estatuas enormes por la superficie de toda la isla.
En Bolivia y Perú primero, y luego en Chile, existió un monopolio del salitre; es decir, en diferentes etapas llegaron a ser los únicos productores de éste. En Bolivia y el Perú, desde la década de 1830 hasta 1884, luego en Chile desde 1884 hasta su decadencia en la década de 1920.
La explotación del salitre en la etapa peruana estuvo en manos de empresas nacionales y en la década de 1870 en manos del estado peruano, y en la etapa chilena estuvo en manos de empresas creadas por capitales ingleses en su mayoría y, en menor proporción, alemanes y estadounidenses; el salitre del antiguo litoral boliviano estuvo siempre en manos de capitales chilenos.
En 1971 la ya decadente industria del salitre fue nacionalizada, asumiendo su explotación la Sociedad Química y Minera de Chile (SOQUIMICH), que posteriormente fue privatizada, siendo en la actualidad la principal y casi la única empresa dedicada a esta actividad.
En Chile
Aunque finalmente no fueron los mayores en extensión y producción, algunos de los primeros depósitos salitreros en ser descubiertos y explotados se encontraban en ladécada de 1860 en Chile, en los cantones de Taltal y Aguas Blancas, entonces próximos al territorio de Antofagasta coadministrado por Chile y Bolivia. donde la mano de obra como la inversión fue exclusivamente de Chile. Durante la década de 1880 Tarapacá fue incorporada a Chile después de la Batalla de Tarapacá 27 de noviembre de 1879. La riqueza salitrera produjo un movimiento inusitado de la economía, que ayudó a modernizar la hasta entonces precaria infraestructura del resto de Chile.
Las oficinas salitreras peruanas eran casi en su totalidad de propiedad de capitalistas ingleses y las de Antofagasta de empresarios chilenos que eran propiedad de un selecto grupo de personas, que pudo cambiar su estilo de vida. Aumentaron la frecuencia de viajes de placer a Europa y la construcción de ostentosos «palacios». Debido a las grandes riquezas de solo algunas familias, se produjo un notable abismo entre este grupo y la clase obrera.
En Chile nació y creció con fuerza la denominada «cuestión social», que puso en debate las condiciones de trabajo y de vida de los obreros. Además, tras la sangrienta Guerra Civil de 1891, se instauró el régimen parlamentario, que tuvo los intereses salitreros entre sus primeras prioridades.
Durante la Primera Guerra Mundial, Fritz Haber desarrolló el salitre sintético que fue industrializado por el proceso Haber-Bosch, marcando el fin de la era comercial del salitre natural. A partir de ese momento, los capitales ingleses fueron abandonando paulatinamente el territorio salitrero chileno, dejando un tremendo problema social de cesantía y desplazamiento de obreros que abandonaban el Norte Grande para engrosar las filas de desempleados en la capital chilena. A esta etapa se le conoce como crisis del sal.
Desde 1875 se vivió una crisis económica. El gobierno peruano decidió que dos terceras partes de las oficinas salitreras debían ser nacionalizadas para el beneficio del Perú, pero no contaba con los recursos suficientes para indemnizar a los empresarios, por lo que debió entregar certificados que serían pagados cuando el país recibiera un préstamo, que aún no era aprobado.
Para Bolivia el contrato de 1873 firmado con la Compañía de Salitres y Ferrocarril de Antofagasta aún no se hallaba vigente, porque de acuerdo a la constitución boliviana, los contratos sobre recursos naturales debían aprobarse por el congreso.2 Ante el embargo para cobrar los impuestos impagos de la compañía, donde eran accionistas varios ministros chilenos, el gobierno de Chile decidió mantener fondeado alBlanco Encalada en el puerto de Antofagasta, desembarcando el 14 de febrero de 1879. Este fue el inicio de la Guerra del Pacífico oGuerra del Salitre. Mediante tratados firmados con el Perú y Bolivia, Chile se posesiona de la región salitrera.
Al adquirir las zonas de Tarapacá y Antofagasta, Chile debió decidir el destino de las oficinas salitreras. Se presentaron dos alternativas, la primera era establecer un monopolio fiscal, donde el Estado se hiciera cargo del desarrollo de la actividad, que implicaba hacer importantes inversiones para poner las salitreras en marcha nuevamente, situación casi imposible, ya que la guerra había dejado en muy mal estado los recursos fiscales. La segunda, que fue la adoptada, era dejar los gastos en manos de los particulares, para volver a establecer el negocio, mientras el Estado se beneficiaría de los impuestos aplicados a las exportaciones. Además se debe considerar que el país era gobernado por los liberales, que tenían como política económica la no intervención del Estado.
Vida en la pampa
La actividad salitrera necesitó gran cantidad de mano de obra y familias enteras bolivianas, peruanas, chilenas y argentinas debieron trasladarse a Tarapacá y Antofagasta. Los chilenos provenían de zonas rurales o del Norte Chico de Chile, donde habían tenido su primera experiencia en el trabajo minero.
Las habitaciones de los obreros debían resguardar a familas completas.
Las viviendas de los trabajadores se encontraban en los mismos yacimientos de salitre y se dividían según la categoría del empleado. Las habitaciones de los obreros estaban construidas con materiales ligeros y cobijaban a un gran número de personas. Las condiciones higiénicas en ellas eran mínimas y la sobre población era evidente.